(Sintonía de radio pirata: interferencias, el rugido de un motor de dos tiempos al ralentí y el sonido de dos tazas de café chocando. Entra música rockera de fondo).
La Rossi: ¡Arranquen los motores, fitipaldis! Estamos en el dial de Radio Sidecar, en el 66.6 de tu Dial, retransmitiendo en directo desde el arcén de la N-340. Me acaba de llegar a la mesa de mezclas una carta que ha enviado el mismísimo Secretari de nuestro taller. Y os lo digo ya, compis: se me han puesto los pelos como escarpias debajo del chaleco de cuero. ¡Vaya hachazo de realidad!
La Lauri: Sube el volumen de los micros, Rossi, que a mí se me está calentando la culata solo de leerla. El Secretari ha puesto el intermitente, se ha metido de lleno en el carril rápido y les ha soltado una verdad del tamaño de un camión articulado a los platós de televisión y a las redacciones.
La Rossi: ¡Y qué verdad, Lauri! Directa al grano. Entramos en mi sección: "De copi a copi y tiro porque es mi compi".
(Efecto de sonido: Claxon de Vespa)
La Rossi: Vamos a ver, señores de los informativos y tertulianos de sofá caro. Nos dice el Secretari que cada vez que un Fitipaldi comete un acto delictivo o una burrada en la carretera de la vida, el presentador de turno suelta el maldito comodín: "¡Hay que estar enfermo de la cabeza para hacer eso!". ¡Y se quedan tan anchos! ¿Saben lo que pasa cuando tiran de ese freno de mano falso? Que nos salpican el barro a todos los que vamos en el sidecar. Los Copis nos pasamos el viaje sujetando el mapa, haciendo contrapeso en las curvas y cuidando el motor de nuestro piloto. Y cuando escuchamos esas etiquetas en la tele, se nos encoge el estómago. Nos entra el miedo de que el mundo mire a nuestro Fiti no como alguien que está pasando un mal bache en la ruta, sino como a un peligro público. El Secretari lo ha clavado: equiparar salud mental con violencia es estigmatizar por pura pereza mental. ¡Basta ya de buscar culpables rápidos en el taller equivocado!
La Lauri: Amén, Rossi. Déjame el micro a mí, que entro con "Cuida a tu copi, aunque sea por egoísmo".
(Efecto de sonido: Neumático derrapando)
La Lauri: A ver, Fitipaldis de la ruta, periodistas y jefes de personal que estáis escuchando esta radio pirata. Lo que cuenta el Secretari sobre la entrevista de trabajo no es un bache, ¡es un socavón ilegal en mitad de la autovía! Que te digan en la cara que tus compañeros "no van a estar a gusto" por tener un diagnóstico... eso gripa el motor de cualquiera. Y ahí es donde sufren el Fiti y el Copi por igual. Si los medios siguen usando la salud mental como un adjetivo barato para rellenar minutos de tertulia, la gente va a preferir romper el motor antes que parar en boxes a pedir ayuda. ¿Por egoísmo? Claro que sí. Si el periodismo frena esa inercia y empieza a limpiar el asfalto de prejuicios, nuestros Fitipaldis tendrán el valor de decir "Oye, necesito pasar por el taller oficial". Y si ellos están bien, la Vespa rueda mejor, el Copi respira y el viaje de la vida se vuelve un (DIS)viaje disfrutable para todos.
La Rossi: ¡Totalmente! Moderadores de los platós: hacedle caso al Secretari. Cuando un tertuliano se salte el Stop y empiece a especular sin datos, meted primera, pisad el embrague y reconducid el tráfico. La salud mental es un tema serio, no el adorno de una crónica de sucesos.
La Lauri: Cortamos la emisión por ahora, que el café de Casa Fernando se nos enfría y hay que seguir haciendo kilómetros. ¡Gran carta, Secretari! Has dejado el pabellón de El (DIS)pensador bien alto.
(Sintonía de cierre: Ruido de acelerón y música rock difuminándose).
AVISO DE CARRETERA: Recordad, Fitipaldis de la ruta, que en este estudio de radio os apoyamos con el alma y os damos herramientas comunitarias para el viaje. Pero si la culata de vuestra salud mental gripa de verdad o sentís que os salís de la calzada, dejad los debates y acudid directos al taller oficial (psicólogos, psiquiatras o urgencias médicas). ¡La seguridad vial es lo primero!